miércoles, 30 de mayo de 2012

Papá e hija en brazos

Ayer iniciamos un tema en el que explicamos que coger a los niños en brazos, llevarlos cerquita nuestro (encima nuestro, básicamente), es positivo para ellos y recomendable también para nosotros.

Tras explicar ayer que coger en brazos a los niños les calma, les da seguridad, les ayuda a tener menos cólicos y menos aires y les ayuda a adaptarse al mundo al que han llegado hoy os contamos cinco razones más para completar las diez ventajas más importantes que tiene el coger a los niños en brazos.

Madre e hija en brazos

Estos días mucha gente me pregunta que qué tal vamos con el nuevo bebé, Guim. Mi respuesta, como la de cualquier padre, supongo, es un “pues ahí vamos”, que acompaño de un “hay noches que si no es en brazos, casi no duerme”. La gente me anima diciéndome que es una etapa (lo sé, tengo dos hijos más) y a veces incluso aconsejándome (como si no tuviera dos hijos más) que no lo acostumbre a los brazos, que luego estaremos hechos polvo.

Pero ya no vivimos en los años 60 ó 70, cuando se decía que el llanto era bueno y que ayudaba a ensanchar los pulmones. Ya no vivimos en esa época, cuando no pasaba nada si un niño lloraba. Ahora vivimos en el siglo XXI y, entre muchas otras cosas, se ha descubierto que abrazar a los bebés, cogerlos y tenerlos con nosotros es beneficioso en muchos aspectos. Para que los conozcáis y valoréis la atención a prestar a los niños, os damos diez razones por las que se recomienda coger a los niños en brazos.

bebé músico

Existen en el mercado miles de juguetes para bebés y niños pequeños que ofrecen la promesa de mejorar el desarrollo cognitivo de los niños. Sin embargo, sin dejar de un lado el interés que estos juguetes puedan tener, hay muchas posibilidades para que nosotros, sin comprar demasiadas cosas, podemos hacer para favorecer el desarrollo intelectual de los niños en el hogar.

Comenzaremos con la estimulación musical, auditiva y de movimiento rítmico. No es necesario nada demasiado especial, solo ganas de implicarnos y ofrecer a nuestros hijos un mundo lleno de sensaciones auditivas en las que melodía y ritmo tengan un papel importante y sean variadas.

estimulo bebé

Hablaba ayer de que es posible y sin comprar juguetes ni artilugios costosos ofrecer a nuestros bebés la necesaria y natural estimulación necesaria para favorecer su desarrollo en todas las facetas cognitivas, sensoriales y motrices. Ayer os hablé de la estimulación musical y hoy hablaré de la estimulación táctil.

Tocar es natural en el niño. Tocar con las manos y también con la boca, su primer órgano tactil. Lo que debemos hacer es proporcionales muchas experiencias variadas, naturales y placenteras, teniendo siempre, por supuesto, la seguridad presente.

Os ofrezco algunas ideas para ofrecer al niño estimulación táctil y sensorial en el hogar y la vida cotidiana.

amigo-imaginario

En ocasiones los padres se muestran preocupados porque su hijo o hija habla, rie y juega con un ser que no es real. Esto significa que el niño tiene un amigo imaginario, y es algo muy normal entre los pequeños.

Se la conoce como etapa del pensamiento mágico (un nombre muy poético) en la que el el niño crea su pequeño mundo de fantasía. Suele darse en niños a partir de los dos años y va desapareciendo alrededor de los seis o siete años, edad a la cual empiezan a diferenciar los límites entre el mundo real y el imaginario.

sueño nfantil feliz

La verdad es que he tenido que leer varias veces este estudio y buscar más información sobre el autor. Al final, me parece que solo puedo concluir que los niños duermen mejor cuando se van a la cama con sueño y no que hacerles acostarse más tarde hace que se quejen menos y tengan menos manifestaciones de ansiedad nocturna.

El trabajo al que me refiero ha sido publicado por el profesor Michael Gradisar, catedrático de psicología clínica infantil de la Universidad de Flinders. Su genial idea ha sido que, para que los niños que lloran o sufren ansiedad cuando los mandan a la cama solos se duerman antes y con menos quejas, lo mejor es acortar sus horas de sueño.